Mi consejo cuando a alguien lo putean en el trabajo es que para estar amargado, amarga tu a todo ser viviente en la empresa.
Hace unos años me quisieron echar para ahorrarse unas pelillas y meter a un chavalín de unos 20 añitos, pero para no pagarme, se dedicaron a putearme. ¡Lo pasé fatal! Con el tiempo entendí que el poder lo tenía yo, o me echan con dinero o me voy yo sin dinero, por lo que decidí dejar la educación y las ganas de trabajar en casa.
Y aquí sigo, pero como soy la gilipollas que le habla mal al jefe, por no aguantarme me ignora y qu haga lo que me salga del culo.