A mí me parece que hay un problema de fondo y lo de la boda no es más que la punta del iceberg.
Deberías hablar con él sobre vuestras expectativas de vida en general y comprobar si estáis alineados.
¿Qué tan importante para él es el matrimonio? ¿Quiere él ser padre de 2 o más hijos? ¿Qué espera del futuro contigo? ¿Qué concepto tenéis de manejar las finanzas? Porque lo de una cuenta cada uno y estar de alquiler está muy bien para empezar pero si quieres formar una familia cambia el tema bastante. Igual que lo de las tareas de casa. Y tú, estás dispuesta a ceder en algo de lo que él quiera? Dispuesta a vivir sin salir nunca a ningún sitio como dices? La convivencia de esa manera, sin llegar a acuerdos, y que haga las tareas de la casa cuando le salga de los cojones te vale?
Las conversaciones «incómodas» son necesarias para crecer como pareja. Ved juntos primero si tenéis las mismas aspiraciones en la vida, y si es que sí ya pasas a la conversación de la boda y si es que no… Pues eso.