Yo puedo contar experiencias desde ambos lados, porque soy también profe. Cuando era niña tuve la mala suerte de perderme en una excursión y no tenía teléfono móvil y no pasó nada, pedí ayuda a un guardia de seguridad y pude localizar al grupo, y ni me traumaticé ni fue el fin del mundo.
Por otro lado como profe que ha ido a excursiones con pernocta lo tengo claro, el móvil no es necesario en una excursión, es un momento de desconexión y diversión y para eso estamos los docentes y monitores, para vigilar que nada pase, pero es que si algo pasa es más efectivo enseñar a los chavales a saber desenvolverse.