Pues imagina vivir en costa. Una costa que está a reventar, que es una maravilla y un paraíso pero estamos HARTOs.
El daño que nos han hecho las redes sociales es inmenso. No queremos turistas, no queremos a nadie en nuestras playas. Y digo nuestras porque YO pago mis impuestos aquí. Que hartura de verano. Que ganas que llegue septiembre y todo vuelva a ser normal