Yo tengo dos «suertes» que se anulan entre ellas. Por un lado vivo no exactamente en la costa pero sí a 10 minutos de coche, por lo que si me apetece ir a la playa lo tengo facilísimo en cualquier momento. Pero por otro lado lo único que me gusta de la playa es bañarme, soy medio vampiro (el sol me molesta lo que no está escrito), lo paso mal con el calor, odio rebozarme en arena, odio las masificaciones de gente… O sea, no me gusta la playa, como mucho la sensación de bañarme sin nada en una nudista… cada 4 o 5 años, así que como digo una cosa anula la otra. Yo para vacaciones suelo evitar la costa o como mucho voy a sitios de costa donde lo más importante no sea la costa (el año pasado por ejemplo fuimos a Euskadi: pueblos bonitos, montaña, no hace un calor asfixiante… sí, tiene costa, pero no es un destino típico «de costa»), prefiero ver ciudades donde haya algo que ver o la tranquilidad de la montaña