Pues claro que las comuniones no son más que un negocio descarado que nada tiene que ver con el supuesto significado de la celebración en sí, igual que bodas, bautizos, Navidad, San Valentín, el día de Todos los Santos (ahora Halloween) y alguna celebración más que igual me queda por ahí. ¡Bienvenida al capitalismo!