A mi me cuesta creer que alguien que haya pasado por el trance de tomarse esas pastillas, ya sea por una interrupción involuntaria como por un horrible «no hay latido» diga que fue «tomarme la primera pastilla… y volver a respirar».
No me jodas… hablas solo de la decisión… pero no me creo que alguien pase por ese proceso físico y al recordarlo no le mínimo un escalofrío, ya que voluntario o no, es traumático de narices.
Poco me creo de este testimonio… y mira que yo si creo en el derecho a decidir.