No tengo palabras para describir el asco que me da esto, hasta el punto de que creo que no sería capaz de ver a la persona con la misma cara. Tengo que decir que me dan mucho asco los pies.
A pesar de ello, no creo que signifique que tenga un trastorno ni nada parecido. Si tú eres capaz de continuar con él, eso ya depende de tí. Yo no podría, la verdad.