Llevo unas semanas conociendo a un chico. Majete, simpático, buena conversación, nos hemos reído, el sexo bien, su casa limpia (importante). Todo en orden.
Tercera vez que voy a su casa. Cenamos, follamos todo correcto. Me levanto para ir al baño y echarme un agua, me entretengo un poco. Vuelvo al cuarto sin hacer ruido porque yo qué sé soy sigilosa.
Y lo veo.
Lo veo en la cama. Con la pierna levantada hasta el cuello como si hiciera yoga.
Con los dedos de los pies metidos EN LA BOCA.
Mordiéndose las uñas.
Y ESCUPIÉNDOLAS.
¿Tú sabes lo que es ver a alguien con quien has tenido sexo hace veinte minutos mordisqueando el juanete como si fuera una costilla barbacoa del Fosters?
Me quedé paralizada. No supe si toser, salir corriendo
Hizo contacto visual conmigo y lo peor de todo: ¡NO SE INMUTÓ!
Me dijo ah, no te había oído volver y siguió como si fuera lo más normal del mundo.
Me vestí como pude y le solté un creo que me voy que mañana madrugo
necesito que alguien me diga si esto es normal, si hay alguna secta del pie en la que me he metido sin saberlo o si hay alguna forma de desver lo que he visto.
Gracias por leerme. Me siento como si me hubiera acostado con Gollum.
