Yo siempre digo que no a las bodas que son en otra ciudad porque el desplazamiento y alojamiento es un lío que aunque puedo permitírmelo no quiero hacerlo. Una boda es una fiesta, y a una fiesta voy si me viene bien. Gastarme casi medio sueldo en ir a ver a unos amigos un día o dos, a mí no me cuadra nada. Si queda feo que quede, a mí no me preocupa.