Los casos de mi entorno tienen «custodia compartida» por semanas, han pactado desde el principio cómo hacer con los gastos (cada uno la comida que consuman en su casa, veterinario y otros extras divididos entre los dos) y también si hay posibilidad de cambiar días o no, ya que esto puede ser fuente de problemas, cuando coincida con un evento o vacaciones (sino, hotel de perros). Y lo llevan estupendamente.