Es que la gente no respeta nada. Vuestro hijo, vuestra decisión.
Me ha recordado a cuando nosotros dimos la noticia del embarazo, que una de mis cuñadas soltó: yo seré la madrina. Así, sin filtros. Su cara cuando dijimos que no lo íbamos a bautizar fue un poema (yo no soy creyente y tras hablar con mi pareja, tomamos esa decisión) . Se enfadó muchísimo y empezó a decir que eso no era posible, que ella iba a ser la madrina y que lo teníamos que bautizar, que como no iba a tomar la comunión y más cosas del estilo. Muy diplomáticamente salvamos la situación, pero ni lo hemos bautizado, ni ella ha sido madrina.
Tomad la decisión que más paz mental os dé, y el resto dos cosas tiene, respetarla o no.