Pues creo que ya era hora poner algo de cordura con lo de los regalos y, como la gente se engorila y solo les falta regalar un Rolex o un crucero por el Mediterráneo, pues toca optar por la tremenda y prohibir porque no queda otra. Que conste que no me gusta lo de obligar, pero creo que lo de los regalos se está yendo un poco de las manos. Y bueno, lo de tradición… Más bien es una moda y se acaba convirtiendo en una competición y un dolor de cabeza para algunos padres.
Un detalle es una tarjeta firmada por los alumnos, una tacita personalizada, manualidades hechas por los chavales… Cosas así, que no suponen mucho desembolso y que cada niño puede hacer o puede participar, que es lo suyo, ya que son los alumnos. No tiene por qué ser algo caro.
Mi hijo le ha hecho una tarjeta a su profe, ya que termina ciclo con él. Es el primer alumno autista no hablante que ha tenido y ha supuesto una experiencia enriquecedora para ambos. 75 céntimos la cartulina y su profe super ilusionado de que haya hecho el esfuerzo de escribirla ya que a mi hijo le cuesta mucho escribir a mano, lo hace en soporte manipulativo o digital.
No hace falta gastar mucho dinero, lo que hace falta es ponerle ilusión y agradecimiento.