Soy peluquera, le arreglo el cabello a todas mis amigas y ellas me pagan aún cuando yo no les quiero cobrar. El trabajo profesional se paga, tiene un coste y ya te está haciendo un precio especial por ser su amiga. Mi amiga es masajista y yo le pago cada servicio, me hace un precio especial o me regala más tiempo por el mismo precio. Pero me cobra y yo le pago encantada.