Muchas gracias Valery por tu aportación, has descrito punto por punto cómo me sentí y cómo me siento a mis 46 añazos con mi madre. Mi hermano, el dictador, haciendo su vida y yo en terapia para gestionar un sentimiento enorme de culpa porque «era tan mala hija que no le limpiaría el culo cuando fuera mayor», «con lo contenta que se puso al ver que era una niña y lo mala que le había salido», O que nunca me iba a perdonar que un día fuera a tomar un café con amigas mientras ella estaba mala… Y a todo esto mi hermano «pequeño» (sólo 3 años nos llevábamos) rascándose las bolas a dos manos. Sabes la gracia de todo? Que yo he acabado con una enfermedad autoinmune de la ansiedad durante años y mi hermano hace años que no se habla con mis padres.