En mi caso es igual. Es vernos y esperar el comentario hiriente. Sutil pero despiadado. Habla a lo general aunque es obvio que el comentario es para mi «hay que cuidarse»… «salir a caminar»…. «No hay que comer esto o lo otro»…. O esos directos como «sos tan linda, que lastima que no adelgaces»…. Siempre se que en algún momento del encuentro va a disparar su dardo envenenado.