Si a ti no te gusta, por mucho que sea su fantasía, debe respetarte.
Es como si a ti te gusta meterle un dedo por el culo y a él le ofendiese y tu le dijeras «es que es mi fantasía» y minimizaras cómo se siente él, la pregunta es si él se dejaría seguir metiéndole el dedo en el culo o si te pondría límites. Piénsalo así y plantéaselo a él.