Que la familia de tu chico son cuanto menos peculiares, está claro. Se ve de lejos que son unos paletos y a mí tampoco me gusta la gente así. Pero al fin y al cabo no han ido contra ti, y además desde que les contaste tu historia parece que han controlado un poco más lo que sueltan por la boca ¿no?
Si siguen despotricando de los demás, con decirles no me interesa la vida de “X” y no darles bola a la conversación ni para ponerte a favor ni en contra, simplemente con naturalidad y no dando importancia a sus comentarios, creo que debía ser suficiente, y si no lo es pues distancia la frecuencia de las visitas al mínimo imprescindible.