Nosotros estábamos igual y ni lo llegamos a plantear.
Nos pusimos en la presidencial nosotros solos ( una mesa de 1,90cm) y los padres cada cual con su familia en las mesas redondas.
Lo que si pedimos fue que la presidencial tuviera un par de sillas extra para que quien quisiera pudiese sentarse allí a sentarse con nosotros un rato.
Y lo cierto es que funcionó muy bien,la gente venía entre plato y plato a charlar.
Seguro que encontráis una solución, ¡ánimo y enhorabuena por vuestra boda!