Yo fui mordida por una perra también de pequeña, con cinco años, y también por celos. En mi caso denunció el hospital y aunque mis padres no querían hubo juicio y sacrificio. En cuanto a la actitud de tu amiga, vaya por delante que no la quiero justificar, pero por cómo la describes es posible que ella también sea autista o por lo menos tenga rasgos. Esto te lo digo por experiencia propia en mi casa con mis hijos. En este momento probablemente no vea que para ti parece que sólo se preocupe por la perra, es muy posible que esté haciendo lo posible, dentro de su pensamiento, para que la perra no vuelva a morder a tu hija para no perderla ni a ella ni a ti, pero hiperfocaliza donde no debe. No se te tiene que pasar el cabreo mágicamente, pero necesitáis tener una conversación para aclarar si vais a seguir relacionandoos o no, y a ti te recomiendo que reflexiones cómo ha reaccionado ante otras situaciones de estrés, dónde ha focalizado etc. para saber si es una pasota que soloyle importa la perra (cosa que dudo), o si hay algo más