Que te toque el muslo en principio no lo considero abuso, salvo que lo haya hecho muy cerca de alguna zona íntima. Es como si te toca el brazo o la espalda sin consentimiento, te puede fastidiar o desagradar, pero no me parece relevante ni traumatizante.
Me parece extraño que, si fue tal como lo cuentas, estés años después perturbada por aquello.