A mi me pasó estando embarazada. Aparqué el coche en una plaza “normal” y entré a comprar. Cuando salí el de al lado se había pegado bastante. En condiciones normales, con un poco de contorsionismo habría conseguido entrar en el coche, pero con el tripón por medio, imposible. Cada vez llevo peor los parkings de los centros comerciales…