Para limpiar en superficies de tela sus deposiciones, utiliza siempre oxígeno activo, si no, no eliminarás correctamente el olor y corres el riesgo de que repita (y de que siga oliendo).
Precisamente si la veterinaria no ha visto nada raro es cuando debes llamar a un etólogo, probablemente la misma protectora donde la adoptaste podrá recomendarte alguno. Lo que no trata el médico, lo trata el psicólogo/psiquiatra.
En cualquier caso, tendría preparada una analítica de sangre, heces y orina para la primera consulta, porque un buen etólogo es lo primero que te pedirá (para descartar).