Qué pereza lo de las apps. No las he probado en mi vida pero vaya que me parece igual de atractivo que tener un tedioso y tremendamente aburrido segundo empleo sin remuneración. Tantas horas ahí con el móvil, los mensajitos, las quedadas para contar tu vida escuchar la de otro evaluar posibilidades tener que estar esquivando gilipollas pffff…qué coñazo supremo. No sé ni cómo tenéis ganas.