El problema son ellos no tu, parece que no hay que ser amigables con los hombres porque a la primera gentileza te quieren saltar y depositar sus espermatozoides.
Es una realidad, la excepción no la ví aún en 35 años de vida.
Coraje amiga!
Poner límites es buena manera de pedir respeto, ni modo si somos poco amables o mojigatas pero estamos a Salvo.
En si a ellos no les interesa gran cosa el busto, les interesa la vagina para variar de vagina, especialmente los casados.