Creo que has aprendido una valiosa lección. Con todo pagado en un hotel donde me lo dan todo hecho yo no me muevo ni con grúa para ir a un apartamento donde me toque cocinar, limpiar y compartir el baño y los demás espacios. Se queda con ellos por las tardes, en la playa o de paseo, lo que quieras, pero a las horas de las comidas vuelvo a mi hotel donde no tengo ni que fregar un plato. Y si un día no te apetece plan, en el hotel tan ricamente. Para encima terminar a malas… Vamos, ni loca por mucho que me vengan a rogar.