A veces no sé si estos relatos son inventados o que. Si son reales, yo flipo.
Básicamente a la hora de conocer a un tío os presentáis con un surtido de 800 red flags superficiales, hasta para juzgar los cordones de los zapatos; y después no solo os enamoráis, si no que convivís e incluso que os casáis con un tipos que son una red flag en su totalidad.
Una vez una chica me dijo que muchas mujeres necesitaban vivir en una montaña rusa de emociones, y que si un tipo es demasiado perfecto, la relación dejaba de ser un reto para volverse monótona y aburrida.
Al final va a tener razón de que a muchas os va la marcha.