Los padres ofrecen oportunidades y los hijos las aprovechan o no, que habláis como si a la autora le hubiera caído del cielo y no fuera fruto de SU esfuerzo. Los padres NUNCA deben hacer sentir en deuda a sus hijos por haber cumplido con su responsabilidad, NUNCA. Y si hubieran sido más agradecidos, como la autora lo fue con ellos, ayudándoles, no hubieran reaccionado como lo hicieron ni seguirían empecinados en mantener rota la relación.