Unos buenos padres serían agradecidos viendo que en un momento delicado su hija les ayudó y no poco, una vez que ellos se reponen no deberías ni ser tu la que dice no puedo seguir costeando . Infeliz deberías ser de tener la conciencia intranquila, yo la tendría tranquilisima. Cuando algo no es justo me da igual de quien venga.