Yo soy del pensamiento de que los gastos no deben ir a medias, sino acordes al sueldo de cada uno.
Es decir, si tú cobras 2000 y él 4000 lo normal es que pusierais el mismo porcentaje, por ejemplo el 25% de vuestro sueldo (tú 500 y él 1500). Eso no me parece ser mantenida. Ambos trabajáis y ambos aportáis proporcionalmente.
Lo que no es justo es que por pagar lo mismo que él tú no puedas ni ahorrar y él se forre.
Y si no es en función del porcentaje, los gastos se tienen que adaptar al nivel adquisitivo del que cobra menos. Y todos los gastos a mayores que quiera hacer el que cobra más, los tendrá que asumir él (es decir, si queréis ir a medias igual no podéis vivir de alquiler en una casa con piscina a 2000 euros el mes. Tendrá que ser en un piso de 700. Si él quiere vivir en la casa con piscina, la diferencia tendrá que cubrirla él).
Así que no me parece mal en absoluto que los gastos extra, si quiere asumirlos él, que los asuma. Puede y quiere darse/darte el capricho. Pues adelante.
Como anécdota, yo tengo más capacidad adquisitiva que mis amigas, y alguna vez las invité a algo que me apetecía vivir con ellas y sabía que ellas no podían permitirse.
Si yo quería, ellas querían, y yo podía permitírmelo, por qué no? No es aprovecharse de nadie. No es que ellas asuman que yo las tengo que invitar sistemáticamente ni nada. Nunca me han pedido ni exigido nada. Pero si me apetece hacerles ese regalo, para mí tiene más valor compartir eso con ellas que el precio en sí.