Yo sólo te diré que yo sigo en este mundo porque parí en un hospital. No túve un embarazo malo, tenía menos de treinta y cinco años, pesaba cincuenta y ocho kilos embarazada de ocho meses, y no tenia ni tensión, ni diabetes gestacional, ni preeclampsia, nada…. Pero el mismo día del parto todo se torció y si yo no hubiera estado en un hospital, no estaría ahora escribiéndote que, aunque no tenga por qué pasar nada, a veces las cosas se descontrolan. Así que, por favor, no pongas en riesgo lo más valioso que tienes, que es tu vida y la de tu bebé.