No sé si la autora le ha comido la cabeza a la abuela para quedarse con el piso y aprovecharse… Si es así, obvio no lo va a contar.
Pero si la señora está bien de la cabeza, alucino con la gente que se cree con derecho a disponer de las propiedades ajenas. El piso no es de la familia, es de la abuela, y es ella quien tiene que dar permiso para hacer y deshacer. La abuela hace con su piso lo que quiere, nadie tiene por qué dar por hecho que puede vivir en él por ser familia.