A ver, le puedes decir que estás en un momento de tu vida que estás muy sensible, que necesitas pensar en ti y que escuchar los problemas de los demás te drena demasiado. Pero es imposible cortar una amistad y que no le vaya a doler. Da igual el motivo o cómo se lo expliques…
La idea para hacerlo menos malo es que te centres en ti cuando se lo digas. Es decir, no le digas «es que eres una pesada», o «es que haces esto», sino que tú necesitas espacio por tu salud mental. No le eches nada en cara ni le digas que no la soportas.