Tu hijo tiene 14 años, es lo suficientemente mayor como para que sea él quien le diga a su abuelo: mira, no tolero que tengas está clase de comportamientos. Ni me gustan, ni los comparto. Punto.
Porque, al margen de que sea TEA nivel 1, su voz es la que debe ser escuchada. Tú puedes acompañarlo y protegerlo cuando tú padre se ponga como un basilisco, que lo hará y no tendrá razón, pero creo que es una «batalla» que debe librar tu hijo. Sobre todo porque, cuanto más crezca, más gente así se va a encontrar y ya basta que los-de-siempre toleremos actitudes de mierda que tiene la otra gente por el bien del bienestar y la corrección.