Una cosa es que te sientas más cómoda en un sitio que en otro y otra muy distinta la realidad de los profesionales que te vayan a tratar.
No te van a tratar bebés que están aprendiendo a andar y todavía se caen y pierden el equilibrio. Las personas que te traten en tu ciudad están preparadas y han recibido formación en ese tratamiento. Yo entiendo perfectamente a tus padres. No están jugando con tu vida, sino que te están mostrando que tienes un miedo irracional y que no hace falta arruinarte para recibir el mismo tratamiento.
Si te vas a quedar más tranquila, habla con tu médico y pregúntale todas las dudas que tengas.