Hola,
Te cuento mi experiencia ya que creo que es bastante similar.
Conozco a mi pareja que tenía un niño de 8 años. Nos compramos una casa y convivimos todos (custodia compartida por lo que un mes sí y otro no, está el niño viviendo con nosotros)
Al principio me adora, pero pasan los meses y comienza a decirme cosas como: maldita desconocida, vete de aquí que está casa no es tuya, aquí vivimos mi padre y yo y tu aquí no pintas nada, tu no me mandas, no te tengo que hacer caso…. Un larguísimo etcétera
La psicóloga nos recomienda lo hacer caso ya que es evidente que son palabra de la madre, y que cuanto más caso hagamos más le validamos a él y más refuerzo adquiere ella. Claro, yo súper frustrada ya que ni podía encararla a ella ni el niño iba a dejar de venir, ni él entendía lo que estaba haciendo (porque no te engañes, la cría no sabe lo que está creando con su actitud)
Y vino la frase de la psicóloga que me ayudò mucho: un niño que da problemas es un niño que tiene problemas.
Y así era. Dejé de verme como la víctima y empecé a verle a el. Un niño que solo necesitaba rutinas, límites y cariño. No a nadie que cuestionara a la pareja de su padre, no oír insultos…
Y bueno, ahora tiene 16 años y aunque la adolescencia es lo peor del mundo, la convivencia es buenísima. Él entiende mucho más todo y sabe ver en la distancoa lo que hacía su madre.
Y que a día de hoy sigue queriendo hacer…
No te miento, no ha sido fácil. Pero tu tienes más herramientas que la niña para poder soportar la situación. Hay que hablarle claro y decirle que no te gusta lo que hace, o las malas palabras que use o.. Lo que sea.
Pero siempre desde el respeto, el cariño y la determinación. No estás compitiendo con ella, ella no entiende lo que está haciendo. Y el día de mañana va a coger de ejemplo lo que vea en casa.
Solo te digo que ahora el hijo de mi pareja quiere vivir con nosotros…
Mucho ánimo y mucha paciencia