Él no está muy bien y su actitud fue totalmente terrible.
Pero tu tampoco estás muy centrada.
Ya con el saludo tendrías que haberte ido.
Recriminar su actitud, exigir el pago de las gafas e irte.
Siguiendo adelante con la cita validaste su actutud, la normalizaste y diste pie a que él se creciera.
Y sí, debemos reconocer cuando nosotras tampoco estamos acertadas en nuestro procedimiento, es la manera de aprender de nuestros errores y evitar futuras situaciones como la que viviste.
Pocos comentarios he leído que te digan la verdad… Solo se centran en el odio contra los hombres.