Aunque no te guste, y probablemente hace mal, tu ex tiene derecho a criar a vuestros hijos, en el tiempo en que están con él, como él crea conveniente. Él tampoco dice nada de qué haces tú con ellos. En una pareja estas cosas se negocian y se llegan a acuerdos y en un divorcio toca repartirse el tiempo, y la crianza, pero con distintos criterios lamentablamente. Por eso, entre otras razones, estáis divorciados.