El problema no es que te guste otro, el problema aquí es que no tienes ningún problema en insinuarte con él a espaldas de tu pareja. El compañero de trabajo de tu pareja te ha catado a la primera: eres una persona infiel y no quiere nada contigo, ni tampoco, imagino, quiere meterse en un conflicto con tu pareja que derivaría, seguro, en un tema laboral.
Deberías haber dejado a tu pareja y, después, haberte lanzado a por el otro. Ahora el otro no te va a querer porque sabe que no eres de fiar. Y tu pareja con unos cuernos, en grado de tentativa, que no pasa por las puertas.