Yo me encontré en la misma situación que tu. Lo hablamos y lo que hicimos fue hacer un contrato privado con todos los términos y condiciones que consideramos (nos lo redactó un abogado) y una vez terminada la obra, con todas las facturas pagadas y los extractos bancarios de lo aportado por cada uno lo protocolizamos todo en el notario. Seguimos juntos, pero si un día se acaba lo tenemos todos claro.