Todo mal. Tu hijo no tiene que dar dos besos si no quiere, pero debe saludar, de lo contrario está adoptando comportamientos de mala educación.
Por último un recordatorio. Ser madres significa ser la mejor versión de nosotras mismas ante los ojos de nuestros hijos, pues ellos nos imitarán porque nos tienen a esas edades en un pedestal. Un ejemplo: mi marido es introvertido, pero desde que es padre saluda efusivamente a todo el mundo para que nuestro hijo lo imite. Resultado: tenemos un crío extrovertido.