Por supuesto que es normal. Yo llevo ahora casi tres años viviendo en mi pisito y me ha costado un año de reformas (es comprado) y otro más para sentir que fuera «mi hogar». Y todavía a veces sueño que estoy en el piso antiguo (era de alquiler, no volveré a él) donde viví dieciséis años, nada menos. Es lógico que me haya costado sentir que esta es «mi» casa (mía y del banco, jajaja), pero ya lo siento así.