Hola, mira, sí, ha sido una estupidez, pero lo hecho hecho está, si de verdad no quería hijos que no la hubiera metido a pelo, le guste o no le guste ahora es el padre y como mínimo deberia aportar en lo económico. Sin embargo, Plantéate seriamente lo que prefieres, en caso de que él no quiera tenerlo, ¿que prefieres? Que directamente el padre no exista y, en caso de que quiera desentenderse, desaparezca del todo, y vivir la crianza 100% a tu manera, o un padre que aporte económicamente pero con derecho a decidir cosas con las que no estés de acuerdo. Porque no es lo mismo sufrir un padre inexistente que un mal padre.
Piensa lo que prefieres y ves preparada mentalmente para esa conversación, porque la crianza es exigente, 24/7 y con muchas decisiones que tomar que van mucho más allá de lo económico, valores, alimentación, consumo, horarios, ropa, normas, uso de pantallas, colegios, extraescolares, religión… Y cada una de ellas es una oportunidad para estar en desacuerdo. Y todo eso cansada y con varios años a las espaldas sin tener tiempo de calidad para ti o para la pareja…
Haz una lista con ideas claras sobre crianza, lo más concreta y extensa que puedas y después ten esa conversación que es inevitable.
La maternidad tiene cosas preciosas también pero es dura, abrumadora y algo asfixiante, así que piénsalo con cuidado.
Un abrazo y mucha fuerza