Lo de hacerlo como regalo me parece una idea nefasta. Que además os hará ir cargaditos de expectativas difíciles de cumplir.
Si tenéis ganas, buscáis un local, vais a cotillear y a ver qué pasa, sin pretensiones. Pero plantearlo así, de sorpresa de cumpleaños, me parece de serie de gente de mediana edad de los años 90.
Todo y que esto sea cierto, no otro invento más.