Como hombre que lleva muchos años en una relación estable, y que jamás ha sido infiel, hablo desde mi propia conciencia:
Creo que la tentación está presente y ha pasado por la mente del hombre nada más conocer a su empleada, ya que los ojos están ahí, no se es ciego y el instinto animal mueve también al ser humano.
Ahora bien, si ese hombre está satisfecho en todos los aspectos de su relación (haciendo incapié en el asunto sexual), ni se le va a ocurrir ser infiel a su pareja.
Pero como la relación no sea lo suficientemente estable, o él no se sienta completamente satisfecho, va a ser inevitable que caiga en la tentación.