Ninguno de los dos está mal, ninguno es el malo, simplemente has cambiado de opinión porque las cosas una cosa es pensarlas y otra es vivirlas. Y la posición de ambos es válida. El problema? Que como tú dices puede costarte un divorcio y no tiene porque ser malo porque ninguno tenéis que renunciar a lo que queréis o sentís. Es triste? Si. Os recomiendo que habléis mucho el tema y valoréis lo que tenéis. La comunicación es la clave. Espero que consigas lo mejor para ti y tu familia.