Hasta que no haya una vista judicial la custodia depende de la buena voluntad de los padres. Pero una denuncia por violencia de género puede provocar no ver más a los niños hasta que se celebre el juicio (más de un año mínimo de espera).
Así que ante esa situación una de las dos partes tiene más poder a la hora de negociar o chantajear a la otra durante ese período de espera. Ya he conocido dos casos así que no han podido ver a los niños durante más de un año hasta que un juez les dio la compartida.