En mis años de fiesta, éramos cinco amigas que lo teníamos claro, si alguna bebía de más (creo que todos somos consientes de cuando estamos borrachos, igual no hasta que punto, pero sí de que no estamos serenos) y una le decía a otra que parase, que no bebiese más , que no hiciese tal, que no hablara más, que no se fuese con tal, que estaba entrando en bucle… había que hacerle caso, eso era que se estaba pasando y era por su bien. Así funcionaban las cosas para cuidarnos.
Dile a tu novio claramente como tienen que funcionar las cosas contigo: «Te sienta mal beber, así que no debes tomarte más de ¿2-3 copas?, si te apetece tomar más y veo que te está sentando mal te lo voy a decir y me tienes que hacer caso, y si no lo haces y te pones estúpido me voy a ir y ahí te quedas» y lo cumples.