Pues tienes tú la culpa, por haberte puesto a ti misma el listón muy alto en cuanto a cómo tenía que ser una boda. Hay gente que le da mucha menos importancia y se casa mucho más relajadamente.
Y además de a ti y a tu suegra, ¿a quién le importa que te salga una boda perfectísima? A tu novio no. Al resto de los invitados probablemente tampoco, irán allí a pasarlo bien y ya está. Ponte el papel de invitada: ¿qué querrías, la boda perfecta o pasártelo bien? ¡Pues pásatelo bien tú también! (y que le zurzan a la suegra)