El intervencionismo es la única solución, pero tiene que ser regulado y sobretodo excluyente en cuanto a inversión extranjera se refiere y sobre todo, limitar el numero de vivienda que se pueda acaparar y fijando los alquileres sin dar pie a abusos con el tema del IBI y gastos adicionales para defraudar los límites.
Si simplemente se limita al precio actual, en algunas ciudades ni si quiera es viable.